Movilizaciones y duras críticas de la izquierda tras el ataque a Venezuela

Dirigentes del Frente de Izquierda y referentes sociales repudiaron la intervención militar estadounidense y denunciaron un intento de saqueo de los recursos venezolanos. Hubo protestas frente a la embajada de Estados Unidos y fuertes cuestionamientos a Trump y al gobierno argentino.

La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela también despertó una inmediata respuesta de la izquierda argentina, que combinó pronunciamientos públicos, críticas políticas y una movilización frente a la embajada estadounidense en la Ciudad de Buenos Aires. Desde ese espacio advirtieron sobre una nueva escalada imperialista en la región y reclamaron una reacción continental contra la ofensiva.

El Frente de Izquierda y de los Trabajadores convocó a una protesta en el barrio de Palermo, donde dirigentes y militantes se concentraron para rechazar lo que definieron como una agresión armada contra un país soberano. El diputado nacional Nicolás del Caño sostuvo que la respuesta debe ser masiva y coordinada a nivel regional e internacional, y exigió el cese inmediato de la intervención militar extranjera en Venezuela y en América Latina.

La legisladora Myriam Bregman apuntó directamente contra el presidente estadounidense y analizó sus declaraciones públicas, en las que —según señaló— Trump dejó en claro su desprecio por el derecho internacional y su intención de actuar como una suerte de “Estado gendarme” global. Bregman afirmó que el verdadero objetivo de la ofensiva es el control del petróleo venezolano y cuestionó el trato dispensado a la dirigente opositora María Corina Machado, a quien consideró utilizada de manera funcional por Washington.

En ese contexto, la diputada también cargó contra la política exterior de Estados Unidos, que atribuyó a la influencia del secretario de Estado Marco Rubio, al que calificó como un actor clave de una estrategia particularmente peligrosa para la región.

El diputado Christian “Chipi” Castillo, en tanto, criticó con ironía el respaldo expresado por la vicepresidenta Victoria Villarruel a la intervención. Al citar un mensaje de la funcionaria en el que celebraba la ofensiva como el inicio de una supuesta reconstrucción democrática en Venezuela, Castillo la acusó de alinearse con el injerencismo estadounidense. Además, sostuvo que Trump se comporta como un “emperador” que pretende decidir quién gobierna en América Latina, con el objetivo explícito de apropiarse de los recursos energéticos venezolanos.

Desde el espacio Patria Grande, Juan Grabois adoptó un tono especialmente duro contra quienes celebraron el secuestro de Maduro y su esposa. En sus declaraciones, cuestionó el entusiasmo mediático y político ante una situación de guerra y comparó la intervención con los antecedentes de Medio Oriente, recordando las consecuencias devastadoras de los conflictos en Libia, Irak y Siria. Para Grabois, se trata de una invasión que destruye los principios básicos del derecho público internacional, independientemente del signo político del gobierno atacado.

También se pronunció el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, quien advirtió que el accionar militar estadounidense atenta contra el orden mundial y genera un escenario de violencia e inestabilidad que compromete la seguridad de los pueblos y la paz global.

Las distintas expresiones de la izquierda coincidieron en denunciar que la ofensiva en Venezuela no es un hecho aislado, sino parte de una política de dominación regional que amenaza con profundizar la militarización y el conflicto en América Latina. Frente a ese panorama, reclamaron el fin de la intervención extranjera y la defensa irrestricta de la soberanía de los países de la región.

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