Celebraciones y protestas en Buenos Aires tras la ofensiva de EE.UU. en Venezuela

Mientras ciudadanos venezolanos se congregaron en el centro porteño con banderas y consignas de esperanza, organizaciones de izquierda marcharon en Palermo para rechazar la intervención ordenada por Donald Trump.

Las repercusiones de la operación impulsada por Estados Unidos contra el gobierno venezolano se hicieron sentir con fuerza en la Ciudad de Buenos Aires, donde se desarrollaron movilizaciones de signo opuesto a lo largo del día. Por un lado, venezolanos residentes en Argentina se reunieron en las inmediaciones del Obelisco para manifestar su respaldo a la acción militar y expresar expectativas de un cambio político en su país. En paralelo, agrupaciones de izquierda se concentraron frente a la embajada estadounidense para denunciar lo que consideran una agresión imperialista.

Desde las primeras horas de la mañana, la Plaza de la República fue escenario de una convocatoria espontánea protagonizada por familias venezolanas que portaban banderas tricolores, gorras y pancartas con mensajes de alivio y esperanza. Entre cánticos y aplausos, muchos describieron la jornada como el inicio de una etapa que podría permitirles regresar a su tierra natal. “Hace seis años que espero poder volver a ver a mi madre”, expresó uno de los asistentes, reflejando la emoción de quienes debieron emigrar en los últimos tiempos.

El clima festivo se extendió durante gran parte del día. Automovilistas que transitaban por la Avenida 9 de Julio acompañaron la manifestación con bocinazos, mientras que en el centro del encuentro se entonaron estrofas del himno venezolano y se escucharon consignas de apoyo a la intervención estadounidense.

Al caer la tarde, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, dispuso una serie de gestos simbólicos: el Obelisco y el Puente de la Mujer fueron iluminados con los colores amarillo, azul y rojo, y se colocó una bandera de Venezuela en el monumento emblemático de la ciudad. La iniciativa fue interpretada como un mensaje de respaldo institucional y también generó reacciones en el arco político local, donde varios dirigentes expresaron públicamente su apoyo a lo ocurrido.

En materia de seguridad, el Ministerio del área decidió reforzar la custodia en las representaciones diplomáticas de Estados Unidos y Venezuela ante la posibilidad de incidentes derivados de las manifestaciones contrapuestas.

Casi en simultáneo con los festejos en el centro, organizaciones de izquierda y movimientos sociales se concentraron frente a la embajada de Estados Unidos, en el barrio de Palermo. Allí repudiaron al gobierno de Donald Trump por haber ordenado la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, en una operación que tuvo impacto internacional. Los manifestantes denunciaron una violación a la soberanía del país caribeño y advirtieron sobre las consecuencias regionales de la ofensiva.

Así, la jornada dejó en evidencia la fuerte polarización que atraviesa el conflicto venezolano, incluso lejos de sus fronteras, con expresiones de apoyo y rechazo que se hicieron visibles en las calles porteñas.

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