Los primeros relevamientos del mes muestran un repunte en la dinámica inflacionaria. Analistas privados advierten que el cierre del año viene acompañado de más ajustes en bienes y servicios, mientras suben las previsiones para el índice mensual.
La evolución reciente del índice de precios volvió a encender señales de alerta en el mercado. La suba del 2,5 por ciento registrada en noviembre dejó atrás el registro del mes anterior y derivó en un clima de mayor cautela entre analistas económicos, que ya proyectan un diciembre más complejo.
De acuerdo con los informes de consultoras que monitorean precios de alta frecuencia, los primeros días del mes mostraron un salto en las remarcaciones. En promedio, los estudios privados detectaron que la inflación semanal trepó a 3,7 por ciento y que la variación acumulada punta a punta alcanzó el 4 por ciento.
Si bien el segmento de alimentos continúa siendo uno de los principales motores de la inflación, los economistas remarcan que aún no se ven reflejados del todo los aumentos en servicios regulados —que promediaron 2,8 por ciento— ni los incrementos constantes de los combustibles, que arrastran efectos sobre toda la cadena productiva.
De acuerdo con el seguimiento de EcoGo, los alimentos aumentaron un 0,4 por ciento en la primera semana de diciembre, lo que implicó una leve moderación frente al salto observado la semana anterior. Con esta trayectoria, la consultora estima que la canasta de alimentos para consumo en el hogar cerraría diciembre con un alza del 2,2 por ciento. Sumando la comida consumida fuera del hogar, que avanzaría un 2 por ciento, el indicador global del sector se ubicaría en torno al 2,1 por ciento.
Con respecto al índice general, la proyección de diciembre se sitúa alrededor del 2,3 por ciento, aunque los especialistas señalan que el cálculo es preliminar. El cierre del año suele acarrear un aumento en la demanda por las celebraciones, lo que tiende a potenciar la inercia inflacionaria. A esto se agregan los ajustes tarifarios, especialmente en transporte, que refuerzan las presiones alcistas.
El informe del organismo estadístico nacional correspondiente a noviembre confirmó un avance de 2,5 por ciento, mientras que la inflación reportada por la Ciudad de Buenos Aires fue del 2,4 por ciento, ambos valores por encima de los registros previos.