Vacarezza alertó sobre un “plan de financiarización” y advirtió impacto político y social en los votantes

El economista analizó la falta de dólares, el aumento de importaciones, el endeudamiento y los factores simbólicos que moldean el comportamiento electoral.

A pocas semanas del cierre del año, el economista Juan Carlos Vacarezza volvió a poner sobre la mesa un debate profundo sobre las políticas económicas del Gobierno y su impacto en la vida cotidiana de la población. A pesar de la desaceleración inflacionaria informada por el Ejecutivo, el analista remarcó que la presión sobre los precios no cede y que los salarios continúan perdiendo poder adquisitivo, especialmente en sectores populares del conurbano bonaerense.

Basándose en los informes elaborados por la Fundación Buenos Aires XXI y la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Vacarezza enfatizó que los incrementos acumulados en bienes esenciales superan ampliamente lo que se refleja en los índices oficiales. Para él, esto ya no responde únicamente a variables económicas: existe un componente psicológico y sociológico que condiciona la respuesta social ante el deterioro de las condiciones de vida.

En su análisis, describió la estrategia económica actual como un esquema centrado en la financiarización. Este modelo, según detalló, se sostiene en mecanismos de endeudamiento, especulación financiera, colocación de bonos y un régimen de tasas elevadas que fomenta la entrada y salida de capitales mediante carry trade. A esto se suman las tensiones externas derivadas de la falta de divisas y la búsqueda de nuevos recursos mediante privatizaciones de activos estatales.

Vacarezza recordó que el Gobierno recibió ingresos excepcionales a través del blanqueo fiscal y créditos internacionales, pero que esos fondos ya no alcanzan para sostener la estabilidad cambiaria y financiera. Por eso, afirmó, avanza la intención de desprenderse de empresas y recursos estratégicos, incluyendo centrales hidroeléctricas.

El economista también cuestionó la ausencia de controles institucionales eficaces y denunció un escenario donde convergen decisiones discrecionales, intervenciones sobre la justicia y una fuerte presencia mediática que —según consideró— condiciona el debate público.

En materia política, Vacarezza retomó aportes de la psicóloga Carol Muñoz, quien sostiene que la ciudadanía vota más desde construcciones simbólicas que desde su realidad material. Esta perspectiva sugiere que amplios sectores de ingresos bajos se sienten más identificados con una clase media aspiracional que con su propio grupo social, y que esa percepción influye más en su voto que las dificultades económicas cotidianas. Para el economista, ese fenómeno explica la adhesión a proyectos políticos que no necesariamente mejoran la calidad de vida de quienes los apoyan.

Además, el especialista advirtió por el aumento explosivo —del orden del 237%— de importaciones mediante plataformas digitales como Shein y Temu. Sumado al incremento de viajes al exterior, este fenómeno profundiza la escasez de dólares, lo que dificulta aún más la estabilidad económica.

Vacarezza finalizó su análisis con una lectura crítica del escenario general: considera que el país atraviesa un momento marcado por tensiones económicas, sociales y políticas simultáneas, y que la ciudadanía enfrenta un panorama de fragmentación creciente. Para él, los efectos acumulados del actual modelo dejan un saldo “trágico” en múltiples dimensiones.

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