Juana Inés Morales (69) y Pedro Alberto Kreder (79) fueron vistos por última vez cuando viajaban desde Comodoro Rivadavia hacia Camarones. La camioneta en la que se trasladaban fue hallada, pero no hay rastros de ellos. Las autoridades trabajan con drones, perros rastreadores y más de 60 efectivos. La causa tiene dos carátulas abiertas: “búsqueda de personas” y “homicidio”.
La desaparición de Juana Inés Morales, de 69 años, y Pedro Alberto Kreder, de 79, mantiene en vilo a la provincia de Chubut, mientras las autoridades refuerzan el operativo de búsqueda que ya lleva varios días sin resultados concretos. La pareja de jubilados había emprendido un viaje desde Comodoro Rivadavia hacia Camarones, pero nunca llegó a destino.
El ministro de Seguridad y Justicia de la provincia, Héctor Iturrioz, confirmó que la investigación avanza bajo dos líneas principales: una causa por búsqueda de personas y otra por homicidio, ante la posibilidad de que se haya cometido un crimen. “No descartamos ninguna hipótesis”, expresó el funcionario, quien además señaló que la zona donde desaparecieron “cuenta con muchos puestos y lugares abandonados donde podrían haberse resguardado”.
En las últimas horas, el operativo se concentró en un amplio sector de la Ruta 1, donde se desplegaron más de 60 efectivos policiales, junto con personal de la Subsecretaría de Protección Ciudadana y de Defensa Civil municipal. El rastrillaje incluye el uso de drones, canes entrenados en búsqueda de personas y vehículos 4×4 para acceder a los sectores más difíciles del terreno.
Las tareas se desarrollan en una zona de difícil acceso, con caminos de ripio y extensas planicies deshabitadas. Allí, los equipos de rescate realizan búsquedas a pie y en vehículo, cubriendo un radio aproximado de seis kilómetros desde el lugar donde fue encontrada la camioneta en la que se trasladaban los jubilados.
Según precisaron las autoridades, Morales y Kreder estaban a unos siete kilómetros de un refugio con víveres, por lo que no se descarta que pudieran haber intentado resguardarse allí. Además, trascendió que entre ambos existía una relación incipiente, aunque por el momento los investigadores no manejan una hipótesis predominante.
En paralelo, las fuerzas de seguridad comenzaron un operativo “a la inversa”: el recorrido que teóricamente deberían haber tomado si su destino era Camarones, por la Ruta 3, y no por la Ruta 1, donde inicialmente se concentró la búsqueda.
La incertidumbre crece con el paso de las horas. Mientras la fiscalía analiza las pruebas recolectadas y las nuevas pistas surgidas del rastrillaje, la comunidad local mantiene la esperanza de que el caso tenga un desenlace favorable y que los dos jubilados puedan ser encontrados con vida.