El gobernador de Buenos Aires cuestionó el evento de Milei en el Movistar Arena y alertó sobre la crisis que atraviesa el país. También apuntó contra la salida de Espert y señaló el rol de Estados Unidos en la campaña libertaria.
Axel Kicillof volvió a marcar distancia del presidente Javier Milei, a quien acusó de “vivir en una burbuja” luego del multitudinario acto que el mandatario encabezó en el Movistar Arena. En medio de una de las semanas más turbulentas del Gobierno, el evento fue interpretado por el gobernador como “un show fuera de lugar” frente a los graves problemas sociales que afectan al país.
El acto incluyó un despliegue de luces, canciones y discursos con tono triunfalista, pese a la crisis económica y la renuncia del candidato libertario José Luis Espert en la provincia de Buenos Aires, tras las denuncias que lo vinculan con el empresario narco Fred Machado.
“Es insólito ver a un Presidente cantar y celebrar mientras el país se hunde. Estuve recorriendo la provincia y lo que se ve son trabajadores despedidos, familias endeudadas y comercios que cierran”, remarcó Kicillof.
El gobernador subrayó que la situación social es alarmante: “La morosidad de las familias llegó al 5,9%, el nivel más alto desde 2009. Las tarjetas están al límite y el consumo se desploma. Milei parece no ver nada de eso”.
Además, se refirió al trasfondo político de la renuncia de Espert: “No fue una decisión interna. Lo bajaron porque no funcionaba electoralmente, no por las denuncias ni los dólares ni los viajes. Ahora todo indica que la campaña libertaria está directamente manejada por Estados Unidos”.
Kicillof recordó que en el país norteamericano avanzan causas judiciales contra Machado, acusado de narcotráfico y lavado de dinero, y sugirió que su vínculo con Espert influyó en la decisión. “En lugar de corregir errores, Milei profundiza los problemas. Perdió por 14 puntos en Buenos Aires y no aprendió nada”, sostuvo.
El mandatario provincial también criticó los costos derivados de la reorganización electoral del oficialismo: “Quieren reimprimir todas las boletas tras la salida de Espert, lo que demandará más de 10 millones de dólares. Mientras tanto, siguen pidiendo ajuste y recorte”.
En el plano económico, advirtió sobre la pérdida de reservas del Banco Central. “Se quemaron 1.300 o 1.400 millones de dólares en apenas cuatro días, mientras Caputo está en Estados Unidos. Es una irresponsabilidad absoluta”, denunció.
Kicillof insistió en que el país atraviesa un momento crítico y pidió “ponerle un límite” a las políticas del Gobierno nacional. “La Argentina necesita soluciones reales, no shows mediáticos. Lo que se vio en el Movistar Arena es una falta de respeto al pueblo”, concluyó.