El golpe electoral en la tercera sección bonaerense dejó una confesión que retumbó en la política provincial. Maximiliano Bondarenko, excomisario y candidato de Javier Milei, admitió en una entrevista que su propia madre, jubilada de 91 años, no logra sobrevivir con sus ingresos. “Mi mamá es jubilada, tiene 91 años y no llega a fin de mes. El día 15 para ella es fin de mes”, lanzó sin filtros.
La declaración se da en un contexto en el que los jubilados son uno de los sectores más castigados por las políticas oficiales. Con la fórmula de movilidad modificada por DNU y los vetos presidenciales a las leyes que buscaban garantizar aumentos, los haberes quedaron rezagados frente a la inflación, y miles de adultos mayores atraviesan una situación desesperante.
Bondarenko, que encabezó la boleta de La Libertad Avanza en la tercera sección electoral, sufrió una derrota contundente: Fuerza Patria arrasó con el 54% de los votos, mientras que el espacio libertario apenas alcanzó el 28,4%. El propio dirigente reconoció que el mensaje de las urnas fue un “cachetazo de la sociedad” y llamó a su fuerza política a “reaccionar” tras el revés.
En la tercera sección bonaerense votaron más de 3,1 millones de personas, y se renovaban 18 bancas de diputados provinciales. El reparto dejó a Fuerza Patria con 10 escaños, La Libertad Avanza con 6 y la Izquierda con 2.
La confesión del candidato expone con crudeza una realidad que golpea a millones: si la madre de un diputado electo no logra llegar a fin de mes, ¿qué queda para el resto de los jubilados argentinos?