La provincia de Santa Fe dio un paso trascendental en el proceso de reforma de su Constitución al avanzar con la eliminación del catolicismo como religión oficial. La medida, que representa un cambio histórico en la organización institucional santafesina, fue respaldada por un dictamen favorable en la Comisión de Declaraciones, Derechos y Garantías.
La modificación alcanza al artículo 3 de la Carta Magna provincial, que hasta ahora establecía un vínculo directo con la religión católica. Con la reforma, el texto será reemplazado por una disposición que marca con claridad la separación entre las instituciones estatales y las creencias religiosas: “La Provincia no establece religión oficial, asegura la distinción entre el orden civil y el religioso”.
De esta manera, Santa Fe se encamina a consolidar un modelo de Estado laico que promueve la igualdad de todos los cultos, sin otorgar privilegios a ninguno en particular. Además, la reforma consagra principios fundamentales como la autonomía, la no discriminación, la cooperación y la neutralidad en materia de fe.
El cambio proyectado no solo tiene un valor jurídico, sino también simbólico y político, ya que representa un reconocimiento a la diversidad religiosa existente en la provincia y un avance en materia de derechos y garantías constitucionales. La decisión, que aún debe atravesar otras instancias dentro del proceso de reforma, sienta las bases para una convivencia más inclusiva y respetuosa en el marco de una sociedad plural.