La gestión de Axel Kicillof busca avanzar en la Legislatura bonaerense con una iniciativa que le permita intervenir en obras nacionales paralizadas dentro del territorio provincial. Según explicaron desde el Ejecutivo, la decisión se fundamenta en el “grave deterioro” que presentan numerosas construcciones tras más de un año y medio sin continuidad.
El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, acompañó la presentación del proyecto y sostuvo que “se cumplieron 600 días con la obra pública nacional detenida”. El funcionario destacó que la interrupción no es un hecho aislado, sino parte de una política generalizada que afecta escuelas, viviendas, rutas y servicios esenciales. “Nunca un gobierno había frenado obras en ejecución como está ocurriendo ahora”, remarcó.
Katopodis enumeró algunos compromisos incumplidos por la Nación, entre los que se encuentran proyectos con un 70% de avance, la cesión inconclusa de la Autopista Presidente Perón, obras de AYSA con financiamiento internacional y la asistencia pendiente a Bahía Blanca tras la catástrofe climática. “En la provincia hay cerca de mil obras en riesgo estructural, con un deterioro que ya compromete la seguridad de muchas comunidades”, advirtió.
Por su parte, Kicillof señaló que la provincia exige la devolución de $12 billones por deudas nacionales, reclamos que ya fueron presentados en cinco oportunidades ante la Corte Suprema sin obtener respuesta. En paralelo, el proyecto de ley que será tratado en la Legislatura busca dotar a la administración bonaerense de herramientas legales para garantizar la continuidad de obras esenciales y reclamar los fondos adeudados.
Ambos funcionarios coincidieron en que la paralización no solo afecta el desarrollo provincial, sino que también pone en riesgo la infraestructura y el crecimiento económico del país en su conjunto.