Una trágica colisión entre dos embarcaciones en la Bahía de Biscayne, cerca de la isla Hibiscus en Miami, se cobró la vida de dos menores: Mila Yankelevich, de 7 años, y otra adolescente de 13. La niña era hija del productor televisivo Tomás Yankelevich y de la actriz Sofía Reca, y nieta de la reconocida figura del espectáculo argentino Cris Morena.
El hecho ocurrió mientras las víctimas participaban de una actividad recreativa como parte de un campamento de verano organizado por la Miami Youth Sailing Foundation, una organización local dedicada a la enseñanza de navegación a jóvenes. El grupo estaba integrado por una joven de 19 años y cinco niñas de entre 7 y 13 años.
Durante una de las jornadas habituales del programa, el velero en el que navegaban fue violentamente embestido por una barcaza, provocando que todas las personas a bordo fueran lanzadas al agua. Entre las niñas se encontraban menores de 7, 8, 11, 12 y 13 años. La magnitud del impacto fue tal que dejó gravemente heridas a varias de ellas.
Las autoridades estadounidenses, incluyendo la Guardia Costera y los equipos de emergencia locales, desplegaron un operativo inmediato de rescate. Las seis personas que iban en el velero fueron retiradas del agua, pero lamentablemente dos de las menores no lograron sobrevivir debido a la gravedad de las heridas.
Un testigo menor de edad que participaba también del campamento describió la escena desde la orilla. Afirmó haber visto cómo una embarcación de grandes dimensiones, aparentemente utilizada para el transporte de basura, colisionó de lleno contra el velero. “Todos salieron volando”, expresó el niño, aún conmocionado por lo sucedido.
La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida y la Guardia Costera ya iniciaron una investigación para esclarecer las causas del accidente y determinar las posibles responsabilidades del piloto de la barcaza involucrada. Imágenes captadas del momento del siniestro muestran con crudeza el momento del impacto, y se convirtieron en material clave para la pesquisa.
La noticia generó una profunda conmoción en el ámbito artístico y televisivo, tanto en la Argentina como en Estados Unidos, donde residía la familia. La pérdida de Mila, en un contexto de vacaciones infantiles, llenó de dolor a quienes conocían a sus padres y abuelos, y reavivó el debate sobre la seguridad en las actividades náuticas infantiles.