Sin desfile en el Día de la Independencia: el gobierno le da la espalda a la soberanía nacional

Este 9 de Julio no habrá desfile militar en la Ciudad de Buenos Aires. El gobierno de Javier Milei, en una muestra más de su desprecio hacia los símbolos nacionales, dejó sin efecto una de las celebraciones patrias más significativas: el homenaje a la independencia y a la soberanía del pueblo argentino.

En lugar de reforzar el valor de esta fecha histórica, el oficialismo decidió cancelar el desfile militar sin siquiera anunciarlo públicamente. No habrá resolución de suspensión ni comunicado oficial: simplemente se evitarán las órdenes que activarían su organización, una estrategia que revela la intención de invisibilizar una ceremonia que conmemora el nacimiento de la Nación libre y soberana.

La justificación presupuestaria que circula entre fuentes militares no alcanza para tapar el trasfondo político de la decisión. Mientras se sostiene un discurso que se dice «patriota», el Ejecutivo elige omitir el recuerdo de aquel 9 de Julio de 1816, cuando los representantes de las Provincias Unidas declararon su independencia del dominio colonial.

El año pasado, el desfile convocó a miles de ciudadanos que se acercaron con banderas a rendir homenaje. Participaron 9.900 efectivos, 62 aviones y 79 vehículos de combate. Hoy, ni el Ejército, ni la Armada ni la Fuerza Aérea recibieron instrucciones para participar del acto, lo que marca un claro retroceso en el respeto institucional hacia nuestras fechas fundacionales.

La postal de 2024, con Milei y Villarruel saludando desde un tanque, quedó atrás. El vínculo político entre ambos se desgastó, pero lo más grave es el abandono simbólico de una fecha que representa la lucha por la libertad, la independencia y la soberanía del pueblo argentino.

No realizar el desfile militar no es solo un recorte presupuestario. Es una decisión política que expresa con claridad la indiferencia del gobierno frente a los valores que dieron origen a nuestra Nación.

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