En una audiencia realizada en Roma el 18 de junio, el obispo César Daniel Fernández, vicepresidente segundo de la Conferencia Episcopal Argentina, presentó al papa León XVI una carta oficial invitándolo a visitar Argentina. Este acto oficializa una iniciativa impulsada por la iglesia local que había sido aprobada en mayo por el conjunto de obispos del país.
La misiva, firmada por todos los miembros de la Comisión Ejecutiva encabezada por el arzobispo mendocino Marcelo Colombo, expresa el deseo de la comunidad eclesiástica argentina de recibir al nuevo pontífice, destacando que dicha visita sería un momento significativo para reafirmar la fe en la nación que vio crecer al papa Francisco, su predecesor.
Además de la invitación por parte de la Iglesia, el presidente Javier Milei también formalizó un convite similar el 8 de junio en Roma, donde se encontró con León XVI. En ambas ocasiones, el Papa agradeció la invitación, pero sin definir un calendario o detalles sobre el viaje.
Aunque no existen indicios formales sobre un posible arribo del pontífice a Argentina en el corto plazo, tanto el gobierno nacional como la Iglesia mantienen la expectativa de que esta visita se pueda realizar el año próximo.
El rol de Fernández fue clave, ya que su viaje a Roma estaba previsto antes de la elección del nuevo Papa, y se aprovechó para hacerle llegar la carta y transmitir en nombre de todos los obispos argentinos la esperanza de que su respuesta sea positiva en el momento que lo estime conveniente.