Este martes por la mañana, la sede del Partido Justicialista en la Ciudad de Buenos Aires fue escenario de una importante reunión entre Cristina Fernández de Kirchner y senadores nacionales de Unión por la Patria. El encuentro tuvo como principal finalidad delinear una hoja de ruta ante la posible intervención de la Corte Suprema en la causa Vialidad, que podría poner en riesgo la participación electoral de la exmandataria.
La reunión, que se extendió durante varias horas, incluyó el análisis de proyectos legislativos recientemente aprobados en la Cámara Baja, así como la preocupación creciente por el plan de endeudamiento del gobierno de Javier Milei. Según trascendió, Cristina Kirchner remarcó la necesidad de reforzar el rol del Senado como contrapeso ante las políticas económicas impulsadas por el Ejecutivo.
En paralelo, el espacio político también debate cómo reorganizarse si la Corte Suprema avanza con un fallo desfavorable. Cristina Kirchner ya anunció su intención de competir en los comicios provinciales de septiembre, por la tercera sección electoral de Buenos Aires, pero una decisión judicial en su contra podría alterar completamente el panorama.
El clima se tensó aún más luego de que se difundiera la visita del juez Jorge Gorini, integrante del Tribunal Oral Federal 2, a una sede de la Policía Federal en Palermo Chico, con el objetivo de inspeccionar el lugar ante una eventual detención de la exjefa de Estado. Este hecho fue interpretado en su entorno como una provocación y como parte de una maniobra para proscribirla.
En ese marco, la expresidenta convocó a consolidar la unidad dentro del peronismo, no solo en términos partidarios, sino también a través de la articulación con movimientos sindicales, sociales y referentes de la sociedad civil. El objetivo: conformar un frente amplio que enfrente con firmeza el modelo del actual gobierno, al que consideran perjudicial para los sectores populares.
Mientras tanto, en las inmediaciones de su domicilio particular, vecinos y seguidores se acercaron en señal de respaldo, conscientes del momento delicado que atraviesa su líder. La jornada fue, sin dudas, un punto de inflexión que marcará el ritmo de las decisiones políticas en los próximos días.