A casi 90 años de su fundación, el Cottolengo de Avellaneda celebró el legado de San Luis Orione

Con motivo de la memoria litúrgica de San Luis Orione, el Pequeño Cottolengo de Avellaneda organizó una misa especial que reunió a integrantes de la comunidad orionita en una jornada cargada de simbolismo y emoción. La ceremonia se enmarca en el camino hacia el 90.º aniversario de esta institución emblemática, que se conmemorará oficialmente el próximo 2 de julio.

La Eucaristía fue presidida por el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Marcelo Margni, quien estuvo acompañado por diversos sacerdotes, hermanas religiosas, fieles laicos y voluntarios que forman parte activa de la obra. Aunque las condiciones del clima impidieron realizar la tradicional procesión, el ambiente fue de celebración y unidad espiritual.

En su predicación, monseñor Margni puso en valor la entrega radical de San Luis Orione a su vocación cristiana, destacando su visión fundacional que dio origen a la presencia orionita en Avellaneda. El obispo remarcó que el Cottolengo no solo representa una obra de caridad, sino un verdadero hogar evangélico, donde la comunidad vive a diario la consigna: “¡Nadie se salva solo!”

Uno de los momentos más destacados fue la intervención del presbítero Gabriel Favero, historiador y actual párroco de la Catedral local, quien aportó detalles sobre el paso del santo italiano por el Cottolengo. Favero recordó que San Luis Orione no solo impulsó la creación de la obra, sino que también convivió y asistió personalmente a los primeros residentes.

La misa del 16 de mayo es una de las tantas instancias preparatorias hacia el aniversario número 90 del Cottolengo, que se celebrará con una gran procesión y una ceremonia religiosa en la parroquia San Pablo. Estas actividades buscan fortalecer los lazos de la comunidad y rendir homenaje a una obra que, inspirada por la Providencia, sigue acompañando a quienes más lo necesitan.

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