El Fondo aprueba nuevo préstamo y desembarca el secretario del Tesoro de Trump
En un giro decisivo, el presidente Javier Milei pone la economía nacional bajo tutela del FMI. Este viernes el Directorio del organismo aprobará un programa millonario y el lunes llegará al país Scott Bessent, enviado de Estados Unidos, con respaldo político y posibles nuevos fondos.
El Gobierno argentino transita una semana clave que confirma el rumbo de subordinación total al Fondo Monetario Internacional y, en consecuencia, a los intereses de los Estados Unidos. En las próximas horas, dos hechos marcarán este cambio estructural: por un lado, la aprobación por parte del FMI de un nuevo programa de financiamiento por 20 mil millones de dólares; por el otro, la visita de Scott Bessent, referente económico de Donald Trump, quien llegará a Buenos Aires con el objetivo de bendecir las reformas de Milei y alentar al resto del mundo a hacer lo mismo.
La llegada del enviado del Tesoro norteamericano está prevista para el 14 de abril. Se reunirá con funcionarios del Gobierno y empresarios locales. En un comunicado oficial, Bessent adelantó que traerá un «mensaje claro» de apoyo a la agenda económica argentina. “Espero mantener conversaciones positivas sobre la economía argentina y explorar nuevas formas para profundizar nuestra vital relación económica”, sostuvo.
En paralelo, el Directorio del FMI aprobará este viernes el nuevo programa financiero. El monto de US$20.000 millones busca, entre otros objetivos, fortalecer al Banco Central y dar inicio a un nuevo esquema de política cambiaria que pondrá fin al cepo. La modalidad sería un sistema de bandas, con intervención limitada del Gobierno, lo que implicaría una flotación parcial del dólar.
Luis Caputo podrá usar una porción de ese préstamo —de libre disponibilidad— para intervenir en la brecha cambiaria y evitar una devaluación brusca. El desembolso inicial superaría los 10 mil millones de dólares, que irían al Tesoro, el cual recomprará deuda al Banco Central para dotarlo de mayor margen de maniobra.
A pesar del respaldo explícito de Washington, los mercados siguen mostrando desconfianza. El dólar continúa en alza, el riesgo país se mantiene elevado, y las acciones y bonos argentinos cierran en rojo. La falta de definiciones concretas sobre el alcance del nuevo régimen cambiario genera tensión e incertidumbre.
Desde el entorno oficial, se desliza que desde el lunes podría comenzar a regir el nuevo esquema. Aunque no se trata de una liberalización total, sí marcaría el fin del cepo tal como se conocía hasta ahora. Persisten dudas sobre el grado de intervención estatal permitido y los límites de la banda cambiaria.
La sumisión al FMI se completa así con el respaldo diplomático y económico de Estados Unidos. En menos de un año y medio, el gobierno de Milei deja de lado su plan original para adoptar, sin matices, un programa diseñado en el extranjero. Con esta jugada, entrega el control de la economía argentina a poderes externos, en una decisión que redefine el rumbo del país.