El drama de la pobreza en el conurbano: los comedores al límite de su capacidad

El INDEC publicará el índice de pobreza del segundo semestre de 2024, que se estima en un 37%. Sin embargo, en los barrios del conurbano la crisis sigue profundizándose y los comedores comunitarios ya no logran abastecer la creciente demanda.

Mientras las cifras oficiales indican una baja en la pobreza, la realidad de los barrios refleja otra situación. Los comedores populares se ven desbordados y la asistencia que brindan ya no es suficiente. Muchas familias ya no se llevan viandas individuales, sino que recurren a las ollas comunitarias para garantizar una comida diaria.

Mirtha, responsable del comedor Gabi 1° de Quilmes, explicó la gravedad del contexto. «Abrimos el comedor por primera vez en 1989 y siempre volvemos a lo mismo. Ahora damos 190 porciones diarias, pero hay días en los que no alcanza», relató. También lamentó no poder mejorar la calidad de la comida debido al crecimiento constante de la demanda.

El aumento de la pobreza ha provocado un cambio en el perfil de quienes buscan asistencia. «Vienen jubilados y familias que antes no necesitaban ayuda. Es muy triste ver cómo su salud se deteriora», afirmó Mirtha. Además, destacó que la falta de empleo es una de las principales razones de esta situación. «Antes había trabajos informales como albañilería o reciclado de cartón, pero ahora ni eso. Todo está pensado para que el que menos tiene siga perdiendo», advirtió.

Las dificultades también afectan a las voluntarias que sostienen estos espacios. Actualmente, perciben un ingreso congelado de $78.000 a través del programa Volver al Trabajo. «Se encargan de cuidar y educar a los chicos, pero con la misma plata de siempre», señaló.

La crisis se intensifica a medida que pasan los días. «No alcanza la comida, usamos 10 o 12 kilos de arroz y no es suficiente. La gente antes se llevaba porciones en taper, ahora se llevan ollas completas», describió Mirtha. Además, destacó que la falta de acceso a medicamentos se ha convertido en otro problema grave. «Vienen a pedir remedios porque no pueden comprarlos, y ahora ni siquiera podrán jubilarse», sostuvo.

Finalmente, Mirtha criticó al Gobierno por la falta de respuestas ante la crisis. «Nos dicen que bajó la pobreza y que la inflación no existe. ¿Por qué no van a los mayoristas a ver lo que realmente pasa?», cuestionó. Y cerró con un reclamo directo: «Que Milei en lugar de viajar tanto, venga a ver cómo están los barrios».

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