Organismos de derechos humanos marcharán juntos en un 24 de marzo marcado por el rechazo a las políticas oficiales y la reivindicación de la memoria histórica.
El 24 de marzo será escenario de una multitudinaria movilización en Plaza de Mayo, donde el movimiento de derechos humanos se manifestará unificado bajo las consignas «Son 30.000» y «Fue un genocidio». En un contexto donde el gobierno ha desmantelado políticas de Memoria, Verdad y Justicia y criminalizado la protesta social, la marcha se presenta como una respuesta contundente.
El documento consensuado para la jornada será leído por Estela de Carlotto, Taty Almeida y Adolfo Pérez Esquivel, en un acto central previsto para las 16.30. Se espera una gran convocatoria en rechazo a la represión y las políticas de ajuste implementadas en el último tiempo.
Miguel Santucho, integrante de Abuelas de Plaza de Mayo, destacó la importancia de la unidad lograda tras casi veinte años de actos separados. Por su parte, Malena Silveyra, de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, sostuvo que las diferencias internas fueron dejadas de lado para enfocarse en la defensa de los derechos humanos en un contexto de creciente hostilidad.
Carlos Lordkipanidse, del Encuentro Militante Cachito Fukman, enfatizó la importancia de movilizarse con una consigna clara frente a un gobierno que niega el genocidio. Osvaldo Barros, sobreviviente de la ESMA, celebró que las negociaciones para unificar la marcha hayan prosperado tras intensos meses de diálogo.
La represión del 12 de marzo, en la que un fotógrafo fue atacado por Gendarmería, es un antecedente que marca la tensión en la relación entre el gobierno y los sectores movilizados. En paralelo, la Casa Rosada prepara un spot oficial que busca justificar el desmantelamiento de políticas de derechos humanos.
Las actividades conmemorativas ya han comenzado y se espera que la movilización en Plaza de Mayo sea acompañada por marchas en todo el país.