Pablo Grillo, el fotógrafo atacado durante la represión frente al Congreso el miércoles pasado, continúa su lucha por la vida, pero su estado muestra signos de mejora. Su padre, Fabián Grillo, compartió en declaraciones radiales que el joven ha comenzado a mostrar movimientos en las manos y brazos, e incluso mueve ligeramente la boca, algo que no había logrado hacer hasta el momento. Estas pequeñas señales de respuesta aumentan la esperanza en su recuperación.
Internado en el Hospital Ramos Mejía tras recibir un fuerte impacto en la cabeza por parte de una granada de gas lacrimógeno, Pablo ha pasado por varias intervenciones quirúrgicas. Hasta la fecha, se le realizaron dos operaciones principales en la cabeza y una intervención adicional para colocar un sensor que monitorea la presión intercraneal. Su padre recordó que el estado de salud de Pablo sigue siendo grave, pero destacó que está «estable», aunque el proceso de recuperación será largo debido a las serias operaciones a las que fue sometido.
Fabián Grillo aprovechó para criticar nuevamente el accionar de las fuerzas de seguridad y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. «Espero que la Justicia tome cartas en el asunto para proteger a los periodistas que registran la realidad», manifestó, refiriéndose al ataque sufrido por su hijo.
A pesar de la gravedad, la familia mantiene un tono de esperanza. El jefe de cirugía que atiende a Pablo informó que el joven ya no necesita respirador y está respirando por sí mismo. Además, Pablo ha demostrado capacidad de movimiento ocular y respuestas a estímulos, como mover la mano cuando se lo solicita.
Los médicos han destacado que la recuperación podría implicar dificultades motrices en el primer año, pero hay confianza en que el cerebro de Pablo tiene la capacidad de adaptarse y mejorar durante este tiempo.