El secretario de Planificación Operativa de La Matanza, Miguel Saredi, expresó su preocupación ante el cierre de la sucursal del Banco Nación en Ramos Mejía, y advirtió sobre la intención del Gobierno nacional de avanzar con la privatización de la entidad bancaria. Según señaló, esta decisión responde a una estrategia para facilitar la venta del banco a intereses privados internacionales.
Saredi sostuvo que el objetivo final es la extranjerización del Banco Nación, con la intención de beneficiar a grupos financieros como J.P. Morgan y otros inversores interesados en adquirirlo a un menor costo. Para ello, argumentó, se estarían cerrando sucursales y reduciendo personal, con el fin de hacer más atractiva la compra al disminuir su estructura operativa.
«Lo primero que hacen para favorecer a los acreedores internacionales interesados en el Banco Nación es cerrar la sucursal de Ramos Mejía, que no es un hecho casual, ya que se trata de la capital del peronismo», aseguró el funcionario. Asimismo, denunció que esta medida también impacta negativamente en la comunidad local, afectando tanto a los vecinos como a los trabajadores de la entidad bancaria.
Además, Saredi cuestionó el traslado de los servicios de la sucursal cerrada hacia la localidad de Ciudadela, en el partido de Tres de Febrero, gobernado por Diego Valenzuela, dirigente alineado con La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. En este sentido, señaló que la decisión política detrás de esta reubicación responde a un plan estratégico que, según él, no solo perjudica a los trabajadores del banco y a los clientes de Ramos Mejía, sino que también favorece a los aliados del oficialismo en el ámbito provincial.
Con este panorama, la polémica por el futuro del Banco Nación sigue en aumento, mientras que los empleados y usuarios de la sucursal de Ramos Mejía manifiestan su malestar ante la medida.