El Gobierno nacional decidió aplazar hasta el 28 de febrero la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), cuyo ajuste estaba previsto para el 1° de febrero. A través del Decreto 51/2025, publicado en el Boletín Oficial, el Ejecutivo estableció que la suba postergada se aplicará finalmente a partir del 1° de marzo.
Desde el Gobierno explicaron que la postergación busca evitar un impacto inmediato en los precios de venta al público. Sin embargo, la medida no implica que las petroleras mantendrán los valores actuales, ya que el precio del crudo a nivel internacional sigue en ascenso. En ese contexto, desde YPF adelantaron que evaluarán la variación del barril durante enero antes de tomar una decisión sobre posibles ajustes.
El mercado de combustibles atraviesa una etapa compleja. En diciembre de 2024, las ventas de nafta y gasoil registraron una baja del 5,67 % en comparación con el mismo mes del año anterior y del 1,66 % respecto a noviembre. La nafta Premium fue el segmento más golpeado, con una reducción del 18,76 %, seguida por el gasoil tradicional, que descendió un 13,13 %. El diésel con menor contenido de azufre cayó un 6,45 %, mientras que la nafta súper retrocedió un 2,89 %.
Estos números reflejan tanto la crisis que afecta al sector productivo, evidenciada en la menor demanda de gasoil, como la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores, que han debido recortar su consumo de combustibles.
En paralelo, el Ejecutivo habilitó recientemente el sistema de autoservicio en estaciones de servicio de todo el país. La medida, que entró en vigencia el pasado miércoles, es opcional y queda a criterio de cada expendedor. No obstante, en algunas provincias argentinas esta modalidad está prohibida por normativas locales, lo que podría limitar su implementación en ciertos distritos.