Con el inicio del calendario de pagos de enero, Anses confirmó un aumento en la jubilación mínima, que pasará de $259.624 a $265.855 gracias al nuevo cálculo de movilidad basado en el índice de Precios al Consumidor (IPC). A este monto se sumará un bono de refuerzo de $70.000, alcanzando un total de $335.855 para los jubilados y pensionados. Sin embargo, este incremento llega acompañado de una medida que podría dejar a miles de personas sin acceso a una jubilación: la eliminación de la moratoria previsional.
El organismo previsional, bajo la dirección de Mariano de los Heros, explicó que, tras el vencimiento de la moratoria el 25 de marzo, los adultos mayores que no cuenten con los 30 años de aportes necesarios ya no podrán acceder al «Plan de pago de deuda previsional». Este programa había sido fundamental para incluir a quienes, por diversas razones, no lograron cumplir con los requisitos contributivos a lo largo de su vida laboral.
A partir de ahora, las personas en esta situación solo podrán optar por la Prestación Universal al Adulto Mayor (PUAM), que equivale al 80% de la jubilación mínima y no incluye el derecho a la pensión por viudez. En enero, este beneficio se establece en $212.684, aunque se garantiza la cobertura médica a través del PAMI.
El impacto de esta medida ha generado inquietud en diversos sectores, ya que limita las opciones de seguridad social para un sector que históricamente ha enfrentado dificultades para cumplir con los años de aportes requeridos.