A pesar de su promesa de reducir la «casta política», el presidente Javier Milei ha duplicado la cantidad de funcionarios en la estructura de la Presidencia en menos de un año de gestión. Un informe elaborado por el politólogo Pablo Salinas revela que la administración de Milei ha incrementado un 159% los cargos políticos en su entorno, pasando de 22 a 57, mientras otras áreas estatales fueron objeto de recortes.
El informe indica que esta expansión incluye la creación de nuevas secretarías y la superposición de funciones en sectores como Comunicación y Medios, dirigida por Manuel Adorni, y Prensa, liderada por Eduardo Serenellini. Según Salinas, la «motosierra» prometida por Milei para reducir el Estado parece haber sido selectiva, dejando de lado los cargos más cercanos al presidente y ampliando su poder.
Una de las últimas modificaciones registradas en el Boletín Oficial fue la incorporación de la Secretaría de Cultura bajo control presidencial, un movimiento alineado con la estrategia del gobierno de promover una «batalla cultural». Además, el informe destaca la relevancia de dos figuras en la estructura de Presidencia: Karina Milei, nombrada secretaria general mediante una excepción al decreto de prohibición de familiares en cargos públicos, y Santiago Caputo, asesor contratado como monotributista.
A pesar de la reducción general del 20% en la cantidad de cargos en el Estado, Salinas subraya que Presidencia concentra ahora el 15% del total, siendo superada únicamente por el Ministerio de Economía, que abarca el 34%. Esta contradicción entre el discurso y las acciones de Milei refuerza la crítica de que el presidente amplía el aparato estatal cuando se trata de sus propios intereses y reduce solo en las áreas que no considera prioritarias.