Una ola de indignación recorre las universidades nacionales tras el polémico veto de Javier Milei al presupuesto educativo. El ajuste que promueve el gobierno ha encendido la mecha de una rebelión que ya se siente en cada facultad. Gremios docentes, no docentes y estudiantes se han unido en un paro total, tomando las calles y las instituciones académicas en defensa de la educación pública.
El miércoles, los gremios anunciaron la huelga, mientras los estudiantes tomaban varias facultades en un claro gesto de resistencia. «Nos han traicionado, la voluntad popular ha sido pisoteada», expresaron en un comunicado. El rechazo a la decisión de Milei de desfinanciar las universidades ha sido categórico desde la Federación de Docentes Universitarios (FEDUN) y otras organizaciones que ven en este veto un ataque directo a sus derechos y al futuro de miles de estudiantes.
Las protestas no se detienen. Federico, estudiante de Humanidades, advirtió que el gobierno «se va a arrepentir de haber desfinanciado nuestras universidades». Los estudiantes no solo están en pie de lucha, sino que ahora más que nunca buscan fortalecer su vínculo con los trabajadores, conscientes de que solo la unidad podrá frenar lo que consideran un brutal ajuste.
El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) también expresó su repudio a los legisladores que apoyaron el veto. Señalan que «le dieron la espalda a nuestras universidades», dejando en claro que no permitirán que el gobierno destruya un sistema educativo que costó décadas construir.