La interna del Partido Justicialista (PJ) está en plena efervescencia con la propuesta de Cristina Fernández de Kirchner para liderar el partido, mientras Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja, se niega a abandonar su candidatura. A pesar de las tensiones internas y la fragmentación del peronismo, especialmente entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof, el clamor por CFK se ha intensificado, con la expresidenta considerando aceptar un cargo que siempre había eludido. Aseguran quienes la rodean que CFK muestra interés, pero su declaración oficial sigue siendo un misterio.
Durante los últimos meses, Quintela había recorrido el país en busca de apoyo, pero, contrariamente a lo que muchos esperaban, reafirmó que no se retirará de la contienda. «El peronismo debe debatir y competir si es necesario», declaró, al tiempo que otros líderes, como Jorge Yoma, celebraron la posibilidad de una interna como una oportunidad para escuchar al pueblo peronista.
El insistente respaldo de Gildo Insfrán a CFK ha dejado en claro que la propuesta de que asuma la presidencia del PJ no surge de ella, sino que se ha intensificado por la crisis social y el clima interno de enfrentamiento entre sus seguidores. Durante una reciente reunión, CFK recibió sugerencias sobre su posible liderazgo y, en respuesta, afirmó estar dispuesta a ayudar a la población, manifestando su deseo de recorrer el país.
CFK ha comenzado a aparecer más en público, participando en actos y eventos, lo que ha reavivado la discusión sobre su liderazgo. Sin embargo, la resistencia de Quintela se hace evidente. Mientras algunos consideran injusto su impugnamiento por ser gobernador, otros en su círculo sugieren que CFK podría estar utilizando esta situación para ganar tiempo y buscar una alternativa que le convenga más.
Con las elecciones internas del PJ acercándose rápidamente, la falta de unidad en el partido es evidente. Muchos creen que, para que Quintela mantenga su candidatura, se necesita una rápida movilización de los intendentes y gobernadores que respalden la candidatura de CFK. Si no se resuelve en un plazo corto, el caos podría apoderarse de la interna del partido.