El proyecto de ley que busca implementar la Boleta Única de Papel en todo el país fue aprobado en el Senado, aunque con algunas modificaciones significativas que obligan a que el texto vuelva a Diputados. Esta aprobación se dio con 39 votos a favor y 30 en contra en una sesión donde las posiciones estuvieron fuertemente divididas. La iniciativa, que tuvo su media sanción en Diputados en 2022, propone una papeleta única donde se refleje toda la oferta electoral.
El proyecto fue apoyado principalmente por bloques opositores, mientras que el oficialismo, bajo la conducción de Unión por la Patria, expresó su rechazo. Victoria Villarruel, vicepresidenta del Senado, había pospuesto la discusión en ocasiones anteriores por falta de votos suficientes, pero tras el receso invernal, el oficialismo logró los apoyos necesarios para avanzar en el debate.
Uno de los puntos clave fue la adaptación del diseño de la boleta, basándose en experiencias provinciales como las de Córdoba y Mendoza. En Córdoba, por ejemplo, la boleta presenta las agrupaciones políticas de manera vertical, mientras que las categorías se disponen horizontalmente, incluyendo la opción de votar por lista completa. En Mendoza, se introdujo un diseño que, según los legisladores, facilitaría el proceso de votación.
El senador de la UCR, Maximiliano Abad, celebró la aprobación del proyecto destacando que esta boleta es un avance hacia una mayor transparencia electoral, eliminando prácticas fraudulentas como el robo y destrucción de boletas. Sin embargo, desde el oficialismo, Florencia López expresó su preocupación, acusando al Gobierno de utilizar la reforma electoral como una herramienta para imponer políticas que afectarían a los jubilados.
Ahora, la discusión regresa a la Cámara de Diputados, donde se decidirá el futuro de esta reforma electoral que busca implementar un sistema que, según algunos senadores, garantizará una mayor equidad y transparencia en los próximos comicios.