En una reciente modificación en los Registros del Automotor, el Gobierno ha eliminado la necesidad de presentar un certificado de libre deuda para la transferencia de vehículos usados. Esta medida, introducida por el Ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, facilita el proceso de venta al permitir que el vehículo se transfiera sin que el propietario original haya pagado las multas de tránsito o gastos de patente.
Desde el lunes pasado, el procedimiento para la venta de un automóvil ya no requiere que el vendedor liquide las deudas anteriores. En cambio, el acuerdo sobre estos pagos deberá ser negociado directamente entre el comprador y el vendedor. Según Cúneo Libarona, los registros automotores ya no administrarán los impuestos y tasas vinculados a la radicación de automotores y las multas de tránsito. La responsabilidad de recaudar estos montos recaerá en cada jurisdicción provincial o municipal.
Además, el Gobierno ha anunciado la digitalización de los legajos automotores para simplificar el proceso y evitar la necesidad de presentar documentación física en cada sede. El costo de la transferencia de vehículos se establecerá en el 1% del valor de la operación, aplicable tanto a autos nacionales como importados. También se han implementado bonificaciones para la emisión de cédulas, chapas patente, títulos de propiedad y certificados de firmas.
Con la eliminación del Certificado de Transferencia de Automotores (CETA) en abril y la baja de la cédula azul en mayo, la cédula verde se ha consolidado como el único documento esencial para la circulación legal de un vehículo, y ya no tiene fecha de vencimiento, según las nuevas directrices de la Subsecretaría de Asuntos Registrales.