El cantante de cumbia David Adrián Martínez, conocido como «el Dipy», estaba a punto de sumarse a la Secretaría de Cultura, dirigida por Leonardo Cifelli. Sin embargo, su designación se detuvo repentinamente, mientras Martínez trataba de desmentir las noticias. Los documentos ahora prueban que la designación estaba casi confirmada.
«No hay nada», dijeron desde Capital Humano. «Es todo una opereta», añadió Martínez cuando le preguntaron sobre un posible contrato en el Estado. Sin embargo, documentos oficiales revelaron que el Ejecutivo planeaba incorporar al cantante, que tanto critica desde Twitter, a su planta de empleados. Incluso, ya se había definido un cargo específico: «Asesor en bandas emergentes», según el documento de la Secretaría de Cultura. Además, el CV del cantante, su certificado de antecedentes penales y su declaración jurada ya habían sido presentados.

El rumor de la contratación se expandió el martes, pero el miércoles «el Dipy» desmintió la versión en una entrevista radial, afirmando que no sabía nada al respecto. En ese momento, aún no se había filtrado el memo en el que Leonardo Cifelli solicitaba a Juan Facundo Etchenique, encargado de la Coordinación Legal y Administrativa, que Martínez fuese designado en Capital Humano. Según los documentos, Martínez ya había comenzado a trabajar como asesor «en bandas emergentes» desde el 1 de abril, con un salario mensual de 1.750.000 pesos.
Desde Casa Rosada informan que inicialmente se había pensado en Martínez para manejar un área vinculada al desarrollo social en barrios populares, pero no cumplía con los requisitos mínimos para ser director nacional.
Candidatura y silencio
Martínez fue candidato de La Libertad Avanza en el partido de La Matanza, de donde es oriundo. Aunque no logró vencer al PJ en las elecciones municipales, mantuvo un alto perfil, especialmente en programas de televisión y en Twitter, donde es destacado por Javier Milei. En esta red social aprovecha para criticar a diputados nacionales, sindicalistas y cualquier persona identificada con el peronismo.
Curiosamente, en las últimas horas no ha estado activo en Twitter. Ahí podría haber explicado por qué considera «una opereta» el ofrecimiento para trabajar en el Estado, aunque firmó la declaración jurada y presentó su CV. «El Dipy tiene malas carpetas», dicen en Casa Rosada, refiriéndose a una denuncia por violencia de género interpuesta por una expareja.
