Protesta Social Frente al Congreso: «La Carpa contra el Hambre» Demanda Alimentos para Merenderos y Comedores

Los movimientos sociales han alzado nuevamente la voz contra la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, exigiendo el envío de alimentos a merenderos y comedores comunitarios. La protesta, denominada «La Carpa contra el Hambre», se instaló frente al Congreso y se repetirá semanalmente para visibilizar la crisis alimentaria en los barrios más necesitados.

Cientos de cocineras y representantes de diversas organizaciones sociales se congregaron en la plaza del Congreso con carteles que denunciaban la situación: “Milei: tus perros comen, mis hijos no”. Además, exhibieron el trabajo que realizan en sus emprendimientos y espacios de cuidado, a pesar de las dificultades actuales.

El impacto de las políticas del gobierno de La Libertad Avanza ha dificultado la movilización social, incrementando el miedo a perder planes sociales y enfrentarse a la represión. Sin embargo, la necesidad urgente de alimentos ha impulsado a las organizaciones a reorganizarse y concentrarse en resolver la crisis alimentaria. “Hay más asambleas y menos movilización”, señaló Orlando Agüero del Frente Popular Darío Santillán, reflejando la preocupación predominante sobre cómo subsistir.

María Cristina, cocinera en un merendero de Ezeiza y miembro de la Coordinadora por el Cambio Social, expresó su indignación en la radio abierta de la plaza: “Dicen que somos las chorras, las planeras; ¿saben cuánto gasta el gobierno en nosotras? 78 mil pesos por mes, ese es el gran gasto. No es posible que ellos sigan llenándose los bolsillos mientras nosotras no podemos ni darle de comer a los pibes”.

Luis Sotela, de la bloquera “El mañana” de Libres del Sur, destacó la falta de apoyo que ha reducido su cooperativa de 20 a 9 trabajadores. “Si tuviéramos apoyo, en un mes hacemos los materiales para levantar un barrio entero”, afirmó, lamentando que el complemento salarial Potenciar Nexo fuera eliminado por el gobierno en febrero, dejando a muchos sin ingresos suficientes.

Anamá, representante del bachillerato popular de Roca Negra, describió cómo los recortes han afectado el jardín comunitario que atiende a 30 niños menores de tres años. «Antes les dábamos desayuno, almuerzo y merienda, ahora solo podemos cuidarlos por la mañana y pedimos a las familias que colaboren con el comedor”, explicó.

María López, de la cooperativa Artigas en Avellaneda, detalló la crisis que enfrenta su emprendimiento de reparación de muebles escolares. “Con Milei los precios de los materiales se fueron a las nubes. Hoy no podemos hacer trabajos de carpintería, solo reciclar. Volvimos al trabajo del comienzo, otra vez estamos reciclando y nada más”.

Las organizaciones sociales continúan luchando por mantener sus proyectos y garantizar la alimentación en sus comunidades, evidenciando una vez más la necesidad de políticas alimentarias que atiendan las urgencias de los sectores más vulnerables.

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