El gobierno ha atribuido la actual crisis energética a las bajas temperaturas y a la administración anterior, mientras que el sector privado señala al gobierno de Javier Milei como responsable. Este viernes, transportistas y distribuidoras de gas comenzaron a cortar el suministro a industrias y grandes comercios con contratos interrumpibles debido al déficit en el sistema, exacerbado por la alta demanda derivada del frío.
Carlos Casares, interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), reconoció el estado de “pre-emergencia” y solicitó a las transportistas y distribuidoras que corten el gas a los usuarios interrumpibles para asegurar el suministro a los hogares. La medida también se extendió a las estaciones de servicio que comercializan GNC.
La Secretaría de Energía, en un comunicado, afirmó que se han implementado medidas para asegurar el suministro de gas a los usuarios prioritarios debido a las bajas temperaturas imprevistas. Además, la cartera dirigida por Eduardo Rodríguez Chirillo destacó que la crisis es resultado de una infraestructura gasífera insuficiente, la reducción del suministro desde Bolivia y un consumo excepcionalmente alto de gas natural por parte de los usuarios residenciales.
Sin embargo, el sector privado responsabiliza al Ministerio de Economía por la demora en la asignación de fondos necesarios para completar las plantas compresoras del Gasoducto Néstor Kirchner. Estas plantas habrían duplicado la capacidad de transporte de gas desde Vaca Muerta. La planta compresora de Tratayén, por ejemplo, estará operativa a mediados de junio, mientras que las de Salliqueló y Mercedes aún no tienen una fecha definida.
En respuesta a la crisis, Cammesa, la empresa encargada del despacho de energía, licitó de urgencia la compra de 12 cargamentos de fueloil y gasoil, lo que implicará un gasto adicional de 500 millones de dólares en importación de energía. El primer cargamento llegará el próximo martes, mientras que la inyección de GNL desde el puerto de Escobar está operando a mitad de su capacidad debido a la falta de cargamentos comprometidos.
Empresas del sector también advierten sobre una falta de coordinación entre Cammesa, Enargas y Enarsa. Enargas pidió a las transportistas reducir los envíos a Cammesa para que esta use combustibles líquidos, una solicitud que podría haberse resuelto internamente. El especialista Juan José Carbajales comentó en la red social X la falta de una «mesa de invierno» coordinada entre las principales entidades, una práctica que, según él, funcionaba mejor en el pasado.
La situación refleja una compleja red de responsabilidades y decisiones que han llevado al país a enfrentar una de las crisis energéticas más críticas en tiempos recientes, con acusaciones cruzadas entre el gobierno actual y el sector privado sobre la raíz del problema.