El intento del Gobierno por obtener dictamen en el Senado para las Leyes de Bases y la Reforma Fiscal se vio empañado por una serie de obstáculos y tensiones internas, marcando un nuevo revés en su agenda legislativa. Con aliados cada vez más críticos y el peronismo ausente debido al paro nacional, la sesión se convirtió en un campo de disputa donde las diferencias políticas se hicieron evidentes.
El presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, fue quien decidió decretar un cuarto intermedio hasta el lunes, truncando las expectativas del oficialismo de obtener el dictamen deseado en la jornada del jueves. Este retraso no solo refleja las dificultades del Gobierno para consolidar apoyos dentro del recinto, sino que también pone de manifiesto las crecientes tensiones con los bloques aliados.
Durante el debate, las críticas más contundentes surgieron en torno al capítulo de blanqueo de capitales, donde destacaron las intervenciones de Guadalupe Tagliaferri, del PRO. Tagliaferri calificó el blanqueo como «lamentable», «triste» y «preocupante», señalando la posibilidad de que personas que blanquearon en gestiones anteriores puedan volver a hacerlo. En sus palabras, expresó: «Es la alegría de los evasores que dañan la economía argentina».
Además de las discrepancias en torno al blanqueo, también surgieron tensiones respecto a otros puntos del paquete legislativo, como el régimen de incentivo a las grandes inversiones y la regularización de bienes inmuebles a nombre de terceros, señalados como posibles «testaferros».
La ausencia del peronismo, que adhirió al paro nacional convocado por la CGT, agudizó aún más la situación, dejando al oficialismo en una posición más vulnerable en su búsqueda de consensos para avanzar con su agenda legislativa.
Ante este escenario, la agenda del Senado en relación con el tratamiento de la ley de Bases y el paquete fiscal continuará el lunes próximo, cuando se retome el plenario de Legislación General, Asuntos Constitucionales y Presupuesto y Hacienda. Sin embargo, el calendario apremiante le juega una mala pasada al oficialismo, ya que el miércoles 15 está prevista la exposición del jefe de Gabinete, Nicolás Posse, lo que podría generar aún más presión sobre el Gobierno en medio de este panorama incierto.