En un fenómeno que ha generado controversia y críticas, varios diputados expresaron su respaldo a la movilización universitaria, pero se abstuvieron de participar en la sesión convocada en el Congreso para tratar el presupuesto del nivel superior. Desde figuras prominentes como Martín Tetaz y Rodrigo De Loredo hasta Silvia Lospenatto y Florencio Randazzo, se sumaron al coro en favor de la educación pública, pero su ausencia en el recinto ha levantado interrogantes sobre la sinceridad de su compromiso.
El martes pasado, mientras miles de personas se manifestaban en todo el país en apoyo a la educación pública, los diputados mencionados expresaron su solidaridad con el reclamo. Sin embargo, menos de 24 horas después, se ausentaron de la sesión crucial para abordar el proyecto de la oposición destinado a aumentar el presupuesto de las universidades públicas.
Uno de los casos más destacados fue el de Rodrigo De Loredo, titular del bloque de la UCR, quien fue sorprendido por las cámaras de televisión mientras era increpado por un chofer de colectivo por no haber dado quorum. A pesar de haber participado en la movilización y recibir reclamos en su provincia natal, De Loredo mantuvo su postura dialoguista con el Gobierno y minimizó las críticas, alegando que «la gente me trató bien».
Otros legisladores como Martín Tetaz, Julio Cobos, Miguel Ángel Pichetto y Silvia Lospenatto también fueron señalados por su apoyo a la movilización universitaria pero su falta de presencia en el Congreso en el momento crucial para debatir el presupuesto. Esta aparente contradicción entre el discurso público y las acciones políticas ha generado descontento entre la ciudadanía y cuestionamientos sobre la coherencia de los representantes políticos.
El debate sigue abierto: ¿se trata de una estrategia política para mantener el equilibrio entre las demandas de la sociedad y las negociaciones políticas, o es una falta de compromiso real con la educación pública? Mientras tanto, la atención se centra en cómo estos diputados justificarán su ausencia en un momento tan crucial para el futuro de la educación en Argentina.