El Poder Ejecutivo ha anunciado que a partir del próximo mes de mayo, las jubilaciones y pensiones mínimas en Argentina serán ajustadas en línea con la inflación. Este ajuste surge como respuesta al reciente dato de inflación minorista de marzo, que alcanzó el 11%, determinando que la jubilación mínima garantizada sea de $190.141,60, mientras que el máximo ascenderá a $1.279.472,92.
La Resolución 97/2024, publicada en el Boletín Oficial, establece las bases imponibles mínimas y máximas en $64.039,66 y $2.081.258,67 respectivamente. Este ajuste se calcula tomando como referencia la inflación del mes previo al cobro, siendo el segundo mes anterior al mes en curso.
En cuanto a otros beneficios, la Prestación Básica Universal (PBU) a partir del próximo mes será de $86.981,11, mientras que la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) se fijó en $152.113,28.
El esquema de ajuste mensual en base a la inflación del segundo mes previo entrará en vigor completamente en julio, con los pagos de junio basados en la inflación de mayo.
Respecto al bono, aún no se ha confirmado si se pagará en mayo ni cuál sería su monto. Sin embargo, se presume que se mantendrá en $70.000, dado el énfasis del gobierno en mantener el equilibrio fiscal. Este bono, aplicado al haber mínimo, elevaría el total a percibir a $260.124,17, un 7,81% más que en abril.
Mañana miércoles, la Administración Nacional de la Seguridad Social iniciará el cronograma para completar los pagos de jubilaciones y pensiones de abril, que fueron desdoblados para la mayoría de los perceptores de la mínima debido a cuestiones administrativas. Aquellos que cobren el 17 de abril o posteriormente recibirán el desembolso completo, mientras que los que lo hicieron antes recibirán el dinero restante.
El gobierno busca así cesar con la «pirámide jubilatoria» y mejorar la estructura de haberes, beneficiando a los jubilados y pensionados del país.