El conflicto entre el Gobierno de Javier Milei y los sindicatos docentes alcanza un nuevo pico de tensión, ya que se confirmó oficialmente que no se abonará el incentivo docente y persiste la incertidumbre sobre la realización de la paritaria nacional.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, informó que el Gobierno está evaluando la convocatoria a la negociación paritaria y subrayó que la decisión recae en cada jurisdicción del país, ya que los docentes dependen de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires. Adorni indicó que la paritaria docente nacional no existe, contradiciendo la Ley de Financiamiento Educativo que establece la necesidad de un acuerdo marco entre el Ministerio de Educación, el Consejo Federal de Educación y los sindicatos docentes con representación nacional.
La tensión aumentó cuando se confirmó que la Nación no transferirá a las provincias los fondos adeudados del Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid). Según el Gobierno de Milei, el Fonid «no tiene existencia, no existen». Esta decisión afecta a todas las gobernaciones provinciales, independientemente de su posición política, que habían solicitado el envío de las partidas correspondientes al incentivo docente, infraestructura escolar y comedores escolares.
Los sindicatos docentes, ante esta situación, advierten que tomarán medidas de fuerza y no comenzarán las clases si no se abre la negociación paritaria y no se regulariza el pago del Fonid. La secretaria general de la Ctera, Sonia Alesso, expresó su preocupación por el posible riesgo de inicio del ciclo lectivo y llamó la atención al gobierno de Milei para que convoque a paritarias, exigiendo el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo.
En un comunicado conjunto, los gremios docentes nucleados en la CGT declararon su estado de alerta y movilización, rechazando ser responsables de la disolución del Sistema Educativo Nacional. Además, aseguraron que no permitirán reducciones salariales ni el incumplimiento de las leyes conquistadas. Los sindicatos AMET, CEA, Sadop y UDA advirtieron que, de no encontrar respuesta urgente a sus reclamos, iniciarán medidas gremiales, incluida la acción directa, afectando el inicio del ciclo lectivo en pocos días hábiles.