En un giro inesperado, el sector agropecuario, que respaldó con fuerza la campaña de Javier Milei, se encuentra en pie de guerra ante la propuesta de aumentar las retenciones a las exportaciones, generando tensiones tanto entre los productores autoconvocados como en las economías regionales.
A pesar de las promesas de una disminución en las retenciones durante la campaña, el Ejecutivo, liderado por Milei, anunció un proyecto para elevarlas, impactando directamente en el rubro de granos y las economías regionales. Este cambio de rumbo ha generado una reacción automática, con productores autoconvocados advirtiendo sobre posibles protestas en las rutas.
El esquema propuesto por el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, plantea aumentos para el maíz y el trigo, mientras que la soja experimentaría una disminución. Sin embargo, las economías regionales, como el maní, algodón, vino, cereales y arroz, sufrirían un golpe significativo al pasar de retenciones nulas a un 15%.
La interna en el Gobierno entre Caputo y el secretario de Bioeconomía, Fernando Vilella, se hace evidente, ya que este último llegó al cargo con una propuesta de reducción de retenciones. La Mesa de Enlace, por su parte, se encuentra perdida y los dirigentes agropecuarios expresan su descontento ante la falta de cumplimiento de las promesas de Milei. Los Autoconvocados del Campo, afines al PRO, han manifestado su rechazo ferviente a las retenciones, llamando a medidas contra las exportadoras que se benefician económicamente. En chats privados, algunos productores han propuesto salir a las rutas para expresar su descontento, mientras que otros, como Campo Más Ciudad, piden una reducción de salarios en el poder político para equilibrar el esfuerzo