Fuego cruzado: Bullrich y Morales llevan la confrontación al límite, subiendo adversarios al ring de los tibios

La tensión en el seno de Juntos por el Cambio alcanza niveles explosivos mientras se acerca el cierre de alianzas. Gerardo Morales, gobernador de Jujuy, y Patricia Bullrich, precandidata y presidenta del PRO (actualmente en licencia), han protagonizado un nuevo y acalorado cruce de palabras. En respuesta a la petición de Morales de «bajar un cambio», Bullrich afirmó rotundamente: «¡Lo último que voy a hacer es bajar un cambio!». Sin demorarse, Morales contraatacó, instándola a abandonar las «bravuconadas» y las «descalificaciones».

El escenario se vuelve aún más tenso con la carta de la líder social Milagro Sala, dispuesta a confrontar y sumarse al enfrentamiento. Bullrich está decidida a seguir subiendo adversarios al ring de los tibios, dejando claro que no se dejará amilanar. La intensidad de los desencuentros se hace palpable justo cuando podrían haber cerrado un acuerdo con Juan Schiaretti, posibilidad que se ha desvanecido debido al veto del expresidente Mauricio Macri.

A pesar de este panorama, no hay indicios de que la disputa interna llegue a una resolución definitiva. Aquellos que no lograron ganarse el apoyo del gobernador de Córdoba antes del cierre de alianzas no descartan intentarlo nuevamente después de las elecciones primarias o incluso en la etapa del ballotage, siempre y cuando Patricia Bullrich no se les adelante.

En medio de estas tensiones, Gerardo Morales presidía la Convención de la UCR, donde ratificó la búsqueda de una ampliación del espacio. Durante su discurso, apuntó directamente a Bullrich, instándola a «bajar un cambio» y dejar de desacreditar, con la esperanza de que así se normalicen los ánimos. Sin embargo, la diplomacia no pareció ser su fuerte en esta ocasión. Por su parte, Bullrich no desaprovecha ninguna oportunidad para confrontar y deja a sus adversarios en el terreno de los tibios. Ya lo ha hecho con Horacio Rodríguez Larreta en repetidas ocasiones, y ahora ha intentado lo mismo con Morales.

Las aguas parecen lejos de calmarse y el enfrentamiento continúa al rojo vivo. Los protagonistas se mantienen firmes en su postura y no muestran intención de retroceder en sus posiciones. La incertidumbre reina en Juntos por el Cambio mientras el cierre de alianzas se acerca, y solo el tiempo dirá cuál será el desenlace de esta encarnizada batalla política.

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