LA MENTIRA LIBERAL

No es verdad que Argentina tenía destino de potencia antes de 1945. Los liberales de hoy mienten.

Enrique Mosconi, Manuel Savio, Carlos Pellegrini, Bialet Masset, José M. Sarobe, Alonso Baldrich, Roberto Ortiz, Ignacio San Martín, Ernesto Vicat, Vicente Sierra, José María Rosa, Fermín Chávez, los integrantes de FORJA, las letras de tango, poetas y novelistas, el cine mismo, desmienten esa novelesca teoría.

Argentina no tenía destino de potencia más que en las cuentas de sus ganaderos y en las cajas fuertes del Banco Central que, se decía, «no se podía caminar por los pasillos del Central porque estaban abarrotados de oro». Mientras tanto el pueblo argentino estaba hundido en la más cruel indigencia, desamparo social y legal. Mientras el comunismo, como los libertarios hoy, avanzaban.

Tampoco podía ser potencia, porque carecía de Industria Siderúrgica, no había comenzado su proceso de REVOLUCIÓN INDUSTRIAL, imposibilitándole ser parte del selecto grupo del capitalismo económico y financiero al que habían ingresado parte de la Europa occidental, los norteamericanos, Japón, Australia y otros pocos más. Recién en 1944 comenzamos la explotación de hierro.

La Argentina estaba completamente desabastecida de lo que para el mundo de la industria es un bien básico: camiones, autos, trenes, barcos, teléfonos, comunicaciones, de técnicos que diseñaran y ejecutaran. Carecíamos de una BURGUESÍA NACIONAL de la que pudiesen surgir gobiernos nacionales.

La llegada de Perón significo la toma de decisiones en pos de la postergada industrialización del país con un perfil social y popular, con una fuerte dirección en los resortes de la economía, y el consecuente fortalecimiento de los trabajadores como base del crecimiento de la nueva matriz productiva, ni liberal ni colectivista, JUSTICIALISTA.

La única verdad es la realidad. Hace décadas que ya no se enseña historia en los colegios, en las Universidades y en la misma carrera de historia, solo relatos. Y el relato hegemónico es el del progresismo, al que adhieren los últimos gobiernos…que ya andan asustados ante el avance de estos aventureros políticos que se dicen “liberales” Es el precio que deberemos pagar por olvidar nuestro pasado histórico.

Luis Gotte

La pequeña trinchera

Autor