Pensaba de niño que la vida era juegos y alegrías,
la mesa tendida, la familia reunida.
Levantarse temprano, ir a la escuela. Y a la tarde al potrero, a la gambeta corta.
A la noche alguna serie de Tv y a la cama temprano con el Topo Gigo.
Los días y las semanas sin diferenciarse se sucedían, durante siete años.
Luego el secundario, un paso difícil del niño al adolescente.
Otras responsabilidades, nuevas realidades. Las primeras salidas y borracheras.
Los amigos eran para siempre, las calles no daban miedo y la oscuridad tampoco
El policía era amigo, la autoridad respetada, y nuestros viejos nunca tenían la razón
Argentina, nuestra bandera, nuestros héroes y nuestra historia nos prodigaba el futuro de una gloriosas nación.
La Democracia, la inflación, la hiper, el liberalismo y los progres se fueron sucediendo
Los caminos de la vida muy difícil se hicieron
Difícil de caminarlos, sin encontrar la salida, cerramos los ojos
y vivimos realidades virtuales en mundo no binario.
Las cosas no son como ayer. El presente no es como lo imaginaba. El futuro no será como lo creíamos, cuando fuimos pibes.
A mi pueblo lo veo cansado, sin ganas de resistir hasta el final.
Nuestra tierra saqueada, contaminada, va muriendo de apoco sin dejar nada
Hasta nuestra memoria nos han robado, nuestras virtudes y valores condenados al olvido
Ya no nos reconocemos en la lucha, nos gritamos sin entendernos, sin saber
qué, quiénes somos; cuándo, adónde vamos? Cómo, cuántos llegamos?
A veces pienso soñando y soñando voy pensando, si toda esta vida no vale nada?
A qué vine, qué ando buscando, quién soy, adónde voy y para qué voy?
Inquietudes que nacen desde el corazón y repercuten en la cabeza
Pensar con el corazón y sentir con la cabeza
para poder vivir en comunidad en armonía con la naturaleza.
A veces pienso soñando que en esta América nuestra, la del criollo,
hay un Gran Espíritu, un Gran Misterio, que nos coloca en un lugar
y en un determinado momento por una razón
que algunos comprenden y pocos siguen.
Tomar un camino, pelear por un sueño, abrir sendas en la gran espesura.
A veces emerge alguna pesadilla, a la América criolla
el hermanito del Norte le vendrá bajando despacito su Gran Garrote
y toditos nuestros pueblos al Panamericanismo caeremos juntitos.
No hay quien lo resista. Ya nadie sueña…
el sueño de UNIDAD de la Patria Grande de Artigas, Bolívar y Perón.
Soñando voy por un sueño…de insubordinación.
Luis Gotte
la pequeña trinchera