Varios intendentes del PJ se mostraron disconformes con la campaña y la gestión económica del gobernador. Algunos otros le solicitaron «más kirchnerismo». Desde el entorno de massa le pidieron modificaciones en el gabinete.
Algunos por lo bajo y otros en público pusieron el foco en la floja campaña, la infructuosa labor de algunos ministros en la gestión; y la falta de apertura del gobierno de Kicillof como algunas de las claves de la derrota.
En el terreno estrictamente político, algunos también colocaron en la misma bolsa al diputado nacional, Máximo Kirchner, por la fuerte intormisión de La Cámpora en los distritos. La respuesta de los alcaldes quedó plasmada en parte de la baja participación electoral. No habrían puesto sus aparatos municipales a pleno con el objetivo de marcarle el territorio a la dupla K y demostrarles, una vez más, quienes son los que mandan en los distritos.
El otro mensaje de los alcaldes, apuntó a la gestión. Una vez más, pusieron de relieve que, a diferencia del gabinete presidencial, no tienen representación en el Provincial y, por ende, no existe una «real noción» de lo que sucede en el denominado «primer mostrador» bonaerense. Como consecuencia, falta de políticas económicas y sociales puntuales para aplicar post-pandemia.
En esa línea, uno de los máximos exponentes del kirchnerismo intendentista, Mario Secco (Ensenada), esgrimió sin filtros que hace falta «más Cristina». «Cuando queremos esconder el kirchnerismo no nos va bien. Cuando el kirchnerismo se pone en valor se gana», argumentó.
Más duro fue uno de los principales referentes del massismo en la Provincia. El diputado bonaerense, Rubén Eslaiman, señaló: “todos los ministros y secretarios de Estado tienen que presentar la renuncia a nivel nacional y provincial, después quedará a decisión del presidente y el gobernador recibirlas o no. Lo dijo Cristina hace unos meses, hay ministros que pareciera que están para cobrar el sueldo”.
El sector de los movimientos sociales tampoco se quedó atrás y las críticas del dirigente de la UTEP, Juan Grabois, fueron las que más resonaron. Pero un dato que él mismo indicó, se pasó por alto y podría haber tenido también una incidencia relevante: «Votó mucha menos gente en los barrios. Los militantes votamos enojados, imaginate la gente».
En el municipio que conduce Fernando Espinoza, a pesar de la buena performance, «sólo le dio al Frente de Todos 120.000 votos más que los que logró Juntos. Mientras que San Isidro y Vicente López le dieron 130.000 votos más a Cambiemos que los que juntó el kirchnerismo. Es decir, dos municipios de los más chicos del GBA fueron más determinantes para la oposición que La Matanza para el oficialismo».
Sea como sea y valga la amplia redundancia: desde todos en todos los frentes están exigiendo a los principales referentes del Frente de Todos un cambio de rumbo que vaya dejando atrás la centralidad exclusiva de la pandemia para comenzar a pensar y accionar en la recuperación económica.
Fuente: La Noticia Web