El FEDERALISMO en Argentina, no solo es letra muerta en nuestra Ley Suprema, es desconocido e ignorado por la política. El llamado Estado Federal irrespeta y destrata a los Estados Federativos (Provincias). A los gobiernos provinciales tampoco les interesa ejercer su propia autonomía. Y la mayoría de nuestros paisanos, gran parte del pueblo, son muy afectos al centralismo, a la Autocracia. A un poder fuerte.
La organización actual, de cómo se administra el poder político, nos ha llevado a este gran fracaso que es la Argentina. Empobrecimiento, embrutecimiento e insectificación de nuestro pueblo. Las naciones hermanas ya comienzan a repartirse nuestros despojos. Perdimos representación y poder en el mundo. Cualquier Estado o Corporación económica actúa con total libertad sobre nuestra tierra y sus recursos. Imaginen su vecino entrando a su casa, abre la heladera y se lleva lo que hay en su interior. El padre se queda de brazos cruzados y sus hijos se miran con el estómago vacío.
La realidad nos está exigiendo un giro copernicano, un cambio revolucionario de perspectiva. Romper el modelo centralista, emergente en 1983, por un Modelo Argentino Federal para una Comunidad Organizada. Pasar a cuarteles de invierno a la mayoría de nuestros políticos. Apellidos no, ideas sí.
En un Estado Federal ningún Estado Federativo tiene mayor o menor poder que otra, todas conviven en equilibrio y armonía dentro de esa gran rueda que es el Estado Federal. La Provincia de Buenos Ayres, hoy, está por encima del resto de las provincias. Se ha convertido en un gran desorganizador, desequilibrante y desarmonizador del sistema, junto a la Ley de Coparticipación y al sistema tributario.
En un Estado Federativo (Provincias), los Estados Comunales (municipios) tienen plena autonomía, promulgan sus propias Constituciones locales (Cartas Orgánicas), sus pueblos o ciudades no cabeceras poseen representación en el Concejo Deliberante, sus barrios tienen quién los represente en el legislativo comunal. Dentro de las Instituciones locales, cuentan con un Poder Judicial Comunal y un sistema Electoral Comunal propio. El Poder Público Ejecutivo Comunal tiene la potestad de asociarse, intercomunalmente, con otras Comunas (Municipios), posibilitando una Confederación Intercomunal que les permitiría relacionarse económicamente con otras economías locales o internacional. Persuasión y no obediencia.

En una organización FEDERAL, ningún organismo o institución internacional impone propuestas, programas o Agendas que afecten los intereses del pueblo, su cultura, su idiosincrasia, sus decires y saberes, sus virtudes principios y valores. El federalismo rompe con todo verticalismo político. Las decisiones deben tomarse federalmente. Un Estado Federal es el principal enemigo del Globalismo que nos quiere disciplinar o resetear.
Los Estados Federativos se rigen por un dogma: “lealtad federal”, donde ninguno puede tomar decisiones que afecten los intereses de la Patria y de los Estados partes de la federación. Así, los recursos minerales, como el LITIO, debiera ser tratado federalmente. La sojización o el sembradío de chancherías chinas es un tema que incumbe a todas las provincias por su afectación al medio ambiente y a los pueblos.
La Organización Federal de un Estado permite, a sus integrantes, buscar consensos, disentir, persuadir, encontrar soluciones en conjunto. Este ejercicio del accionar político nos prepararía para ingresar a una segunda etapa: el CONTINENTALISMO, o Confederación de Estados Hispanoamericanos.
LuisGotte.com
La trinchera federal